6.30.2011

Contadores

Me parece un absurdo encapsular la existencia de manera lineal y contar el tiempo para marcar distancias, o contar km para separar humanos. Así fueran 40, 106 o 672 años, meses, kilómetros o hectáreas, te seguiría queriendo igual.
Un beso.


5.08.2011

Ayeres sin mañana




De pronto me dí cuenta que estaba escribiendo un poema...

(San Sebastian, 2011)

4.18.2011

Amen


This Girl is Least Likely To fly

but she'll get far,

Believe me.

She will,

and when you turn around to find her you will see nothing left behind.

The one left abandoned is now you.

You do it once,

but you can't do it twice.


The girl who's least likely to fly has wings in her eyes

and unsolved mysteries that take her to a very far away land

where there's no sorrow or mellowness my dear.

"Hope to meet you there one day" she says while she whispers to your ear.

I'm certain you don't know what she meant.


She's very much in love with you my love

and as she sings out loud another Counting Crows' song

she thinks she must have done something wrong 'cause her feet feel so close to the ground.

A fool can only fool another fool once but never twice,

she knows your loneliness has never been her style.


This Girl, the one who's Least Likely To fly will get far.

She knows, she knows, she knows.

Believe me,

she knows she'll get far.

4.11.2011

Then there was sound..


Aiming for the starts

After a little while there’s nothing that can reach so high.

Is it the silver? Is it the gold?

Or is it just the little brightness that comes with it all?

If I should have know that those were all your dreams,

Dreaming the dream migh just had been enough

For you and I are different somehow.

And dare you reach a little bit more high

My tongue will tie you and lay you down

‘cause in this midnight’s dream there’s not enough space for you and me

so we become as one

moving

touching

breathing

in a long ever lasting glance.

The song of all forevers and the never ends.

And there you go again,

Twisting my ways

Hearing my voice and running through these fields

Closing the door and leaving all of us behind,

Have I known better I might never have invited you in

But there was you and then it was me

And all this space,

All this nonsese comes to life when you’re around

Jumping trugh clouds, letting me go

Chaising the stars, talking out loud

while seeing the sea and saying no more.

‘cause there’re no more things to be said.

All of this love my love has only just begun

‘cause this is the song of all forevers and all the never ends.

3.23.2011

Walking THE WALK


For P., who taught me how to see

And we laughed like crazy

As mad men standing in the middle of the rain.

And we drew our minds through the mist

Thinking that time couldn’t pass by,

Believing we still had hope to change it all around,

But life just kept it simple

It took away all those chances and decided we should drift appart,

Appart from being something different,

Appart from being messing it all around.

“We shouldn’t be just mad men”

you said

“we should have been a bit less crazy”

“Or maybe more”

I replied,

But your tong got stuck with words,

In all this tangleless meaning.

And this big gap in the middle of which we’re standing just right now taught us that even in this grey light we can still see each other’s eyes.

We see things differently,

We’re not like everyone else.

We’re appart,

We’re together.

We are…

We read, we laugh, we create, we play.

We believe in seeing though different eyes,

Telling different stories,

Finding each other interesting and everytime more alive

each time we meet,

though time keeps passing (that sucker never stops)

and distance’s still there,

this was never our thing.

We should keep on

writting

imagining

painting with light

laughing at eachother’s jokes when we talk.

We’re still alive!!!

So lets walk!

Let us walk THE WALK.

3.12.2011

Autodefinición impuesta...


Mirando hacia adentro
todo es silencio.
Sin palabras
No logro definir sentido alguno, por eso escucho, escribo, pienso y siento aunque sea una línea, apenas un punto o un esbozo de color.
Sólo así puedo vivir, memorizar y sentir
lo que nunca dije
lo que siempre creí
lo que creo verdadero
y lo que sé es verdad.

3.05.2011

Comenzando el viaje...


Coincidentemente la inspiración llega a horas de estar en lo que parece ser el punto álgido de mi existencia. En definitiva no estoy donde me habría gustado estar, o de menos en dónde yo había pensado. Gracias a Dios ese es el caso, tal vez si así fuera no me sentiría como me siento ahora. Nadando entre palabras e imágenes me vine a encontrar de pronto en medio de un mundo que por definición es todo menos hermoso, supongo que cada uno hace de él lo que quiere y lo ve con la óptica con la que le ha tocado mirar. En mi caso en más de una ocasión he elegido cambiar de lente, tal vez por eso muchas veces siento no encajo en el contexto o en definitiva mi visión del mundo es contraria a la que todo mundo parece estar viendo. Tal vez por eso elegí ser como soy… Efectivamente, ¡la realidad no me basta!

A mis ahora sí 30 me doy cuenta que puedo comunicarme con otros planetas, que a mis amigos más cercanos los llamo locos, que mi mudo y yo somos mudos en diferentes formas, que a quienes quiero siempre he de llamar roñosos o mugrosos y con mucha, muchísima suerte me abro como un libro a la primera, pero también me pongo en reversa cuando las cosas no me parecen. También me he dado cuenta que una sonrisa y un amigo no lo paga nadie, yo no lo cambio por nada…

He de decir que después de varios meses meditándolo he reafirmado que efectivamente, tengo los mejores amigos del mundo. Van y vienen pero nunca me dejan sola, empezando por mi. Sé de sobra que tampoco podemos ser quienes somos si no aceptamos de quienes venimos y de dónde venimos. Todos tenemos historias tristes u oscuras, es mejor tenerlas a no tenerlas, eso significa estamos vivos (y más de uno en estos momentos quisiera poder tener la capacidad de decir lo mismo).

Ahora sé que tengo Fe, la fuerza de quienes vengo, la historia de mi vida entre mis manos, la fuerza de mis monstruos y un amor eterno, que no necesariamente siempre es de tipo romántico. Esta última vez que volví a casa pude decir muchas veces y de muchas formas gracias.

De este lado y de aquel sólo tengo que decir a quienes posaron para la cámara, quienes huyeron de la misma y con quienes no la saqué en absoluto GRACIAS. Si nos vimos, hablamos o sólo nos mensajeamos es por que son grandes, por que los quiero y por que siempre están conmigo su cariño, sus palabras y sus buenos deseos. Las fotos movidas no me importan, son las risas, los nervios y la vida plasmada en ellas lo importante. Sin ustedes no sería quien soy, no habría inspiración y tampoco historia que pudiera inventarme que los pueda reemplazar.

Gracias por hacerme quien soy. Ahora suelto amarras, perdono odios y me dispongo a ver el mejor horizonte de la historia en esta mar. Sean felices, y si se sienten solos derepente sólo vean el cielo, que siempre hay una estrella allá arriba y no están solos. En mi caso nunca estoy sola sólo cierro los ojos y miro hacia adentro; en cada rincón hay algo de cada uno de ustedes dentro de mi.

Besos grandes, los quiero porqué se van comigo, ya sea de este lado o del otro, y siempre están aquí.

M

2.23.2011

La cosa es:

¿...?

Mi cabeza siempre es un mar de preguntas, a veces pasivas y a veces tan caóticas como el oleaje en medio de un tifón. Los tsunamis del año pasado no se los deseo a nadie, francamente me parece incluso increíble estar viva para contarlos. Al final creo la masilla sí puede pegar el alma, no sé cuánto dure, pero en lo que esto funciona seguiré adelante, si me vuelvo a romper ya me preocuparé en ese momento por pegarme con lo primero que encuentre, todo con tal de no desangrarme.

A estas alturas del partido pensé ya tenía dominado el arte de extrañarte, de tenerte y de perderte, pero hoy se me va a salir el corazón de tanto sentimiento. Intentando definirlo me inundó un exceso de ternura de ambas partes, un cariño grande y no definido, la imposibilidad y la posibilidad de una vida juntos. ¿Juntos pero no revueltos? ¿Revueltos pero no juntos? Ausencias… ¿justificadas o injustificadas? Y de nuevo esa espera, mas no la misma, esta es de otra naturaleza, pero implica la misma acción, estar quieto por un instante.

La vida se sucedió como una oleada de aves, como el gris del mar y con el silencio de las rocas. Se me acaba el tiempo y yo sé no puedo retenerte, sólo tengo un par de brazos para sujetarme a mi misma y no dejarme caer; a veces me cuesta mucho trabajo no romperme o no salir corriendo por la puerta. Hoy te quiero y te quise desde el primer momento, desde que decidiste "comerte a un niño en mostaza", desde que brindamos por nuestro enésimo encuentro, y mientras yo pensaba que sólo la mesera se daba cuenta de lo feliz que estaba yo en tu compañía. Esta vida en definitiva es surreal y en México.. bueno, los tiempos son extraños y creo el tuyo y el mío apenas se escuchan, ¿será el miedo? Supongo son muchas más cosas también.

Rodeada de silencios raros, casi incómodos, se nos fue la tarde, pero al final supimos rescatarnos, tú con tus fotos, aferrándote a Madrid y yo, yo intentando no correr y recordarme a mi misma cómo es mi vida sin ti. Eres grande y aun no lo sabes, pero no es por una cualidad extraordinaria mas sí única, eres tú… Y a mi se me va a salir el corazón del pecho de tanto sentimiento. Hoy lloré en reversa, rabié en reversa y mentí en reversa… ¡Que ganas de olvidar el pasado! Pero uno no es uno sin eso, así que tus lastres tendrán que ser los míos y viceversa. La cosa es: ¿quieres quedarte? o.. ¿te vas a ir? …

No, no me contestes mejor dejemos que la naturaleza nos sorprenda. No me digas nada, no hables, las palabras ahora sí son de un alcance infinitamente limitado. Tengo miedo, no sé qué hacer. ¿Dejamos que esto nazca o lo matamos ya de una buena vez? Sería tan fácil decirle al mundo y convencerme a mi misma que primero está mi trabajo antes que mi voz, pero ya cometí ese error una vez y salí corriendo por patas con tal de no sentir. Por cobarde pospuse lo mismo, lo que hoy finalmente dije, el cuánto te quiero y …

Cuando te abracé y te tomé por sorpresa me di cuenta que lo tuyo era una frustración enorme por lo mismo que me enoja a mi. Sé de sobra que ambos somos un par de tímidos, incluso tú con tu vasta experiencia pero, ¿y si no somos tímidos sino sólo un par de cobardes? De sobra sé que nos queremos como sólo tú y yo sabemos hacerlo, puede que no sea la pareja perfecta pero ahí está el sentimiento. Basta cerrar los ojos para sólo pensarlo, ver cómo me miras y cómo nos despedimos me deja cada vez más claro que la piel tiene límites, pero no el sentimiento.

Se me va a salir el corazón de tanto amor. Me duele el pecho y bueno, la historia en si me parece extraordinaria. Intentando definirla vine a tropezar con la ternura en exceso, y es que cada vez que nos abrazamos, nos besamos o simplemente caminamos, siento que la sonrisa oculta en medio del pecho no nos deja tranquilos. A veces me molesta no poder estar tanto como quisiera, ni de la forma en la que a ratos me gustaría, pero esto es más grande, creo va más allá, así que no estar como convencionalmente se dice "estar" no está tan mal, sino esta historia sería otra y tú y yo no estaríamos aquí.

Al final hay un millón de palabras, pero todas llevan al mismo lugar, a la misma pregunta, a la misma espera, a la misma verdad… La cosa es: ¿cómo la vamos a contestar?

2.07.2011

La vida entre mudos es la mejor

"... las mejores palabras de amor están entre dos gentes que no se dicen nada..."
(J. Sabines)

Muros de palabras,

Emociones contenidas y un par de manos que juegan a tocarse sin mirar.

Ojos que miran esperando no mirarse,

espiando al adversario,

el rincón más oculto del corazón.

La cara entre las manos,

sudor frío recorriendo la piel.

Silencios absolutos.

El lenguaje de los mudos es el mejor,

Ya no sé hablar de otra manera;

Un sordo o ciego no me basta,

aunque entienda mi locura y me enseñe a caminar,

Aunque me ayude a ver o escuchar,

No me basta.

No, no me basta cuando miro en silencio,

Cuando empiezo a recordar,

Cuando miro hacia otro lado esquivando tu mirada o perdiéndome irremediablemente en ella.

No sé hablar otro idioma que este silencio.

La vida entre mudos es la mejor,

En este silencio te beso una y mil veces,

Y los matices de sutil melancolía van cayendo por la piel,

Se nos curan las heridas, se nos van las soledades,

nos regresa la curiosidad por la vida.

¿Qué habrá por venir?

Es ese gozo contenido,

El grito del alma,

la vida misma,

La vida entera

y siempre sobran las palabras.

La vida entre mudos es la mejor,

Porque estoy contigo sin tener que decir nada, diciéndolo todo.

Aún en la distancia compartimos un mismo cielo,

bajo estrellas diferentes

un mismo tiempo,

el mismo giro y desplazamiento del alma.

Así son nuestras palabras…

Silencios

nos desnudan el alma

sin planearlo, sin quererlo, sin sospecharlo.

Sólo un mudo entiende a un mudo,

No imaginas lo cerca que estoy contigo en estas líneas.

Porqué cada vez que me dices que soy demasiado buena,

Cuando se te desencaja el alma con lo que digo o no,

Cuando crees no me puedo quedar,

Cuando piensas toda esperanza está perdida

Yo sólo puedo decirte,

en silencio

y sin voz

que:

La vida entre mudos es la mejor,

Porque estoy aquí contigo y con nadie más.

La vida entre mudos es la mejor,

Porque te quiero, como te he querido siempre o aún un poco más.

La vida entre mudos es la mejor,

Porque aquí la única muda soy yo,

Porque aunque no estés,

Me dejas sin palabras.

La vida entre mudos es la mejor.

2.03.2011

Los locos nunca se van...

Loquita este es principalmente por ti, porque no sé decirlo de otra forma, y porque te quiero.


Los amigos, aun sin saberlo, salvan vidas... Los míos me la han salvado más de una vez y sospecho seguirán haciéndolo aún sin darse cuenta, puedo decir sin lugar a dudas que tengo lo mejor de esta vida y no estoy sola, aunque a veces así me sienta.

La soledad es una cabrona. Sí, lo digo tal cual, por que sino te sujeta por los pelos y te arrastra por el suelo, te toma por sorpresa y te amarra los tobillos hasta que te vas de boca al suelo. No te deja caminar. Creo al final la cabrona esa va de la mano con la hija de puta de la envidia, esa cosa verde y babosa que te toca y ya valiste, no hay forma de quitarte lo pegajoso hasta que te bañes y su tacto se te escurra como agua. Estas dos hijas del mal creo son el par de “hermanas” odiosas y nefastas que siempre, o casi siempre nos topamos en la vida acompañadas de sus amigos los muertos, esqueletos sin alma que se le pegan a uno hasta quitarle la vida y convertirlo en una sanguijuela también. Los malditos muertos del closet, los “amigos” que lo arrastran a uno y no lo dejan avanzar, los que se vienen con uno en la maleta y sólo traen el recuerdo de un sinsabor. A esos no los quiero cerca y gracias a Dios ya no son, es más casi ni los recuerdo.

Desafortunadamente para mi ha habido un par de muertos literales que aun me duelen en el alma, ni modo… se les extraña. Por otro lado estoy muy consciente que sin ellos y los vivos tampoco estaría aquí, esto lo digo de manera física y metafórica, aun así me acuerdo de ellos y sonrío, recuerdo los partidos de ajedrez, los cuadernos llenos de letras y palabras… y de los vivos… Bueno… lloro sólo de pensarlo. A mis amigos los quiero como hermanos y los cuento con el alma, no importa el tiempo, no importa la distancia. Este ultimo año, particularmente difícil, me sentí tan sola que hasta hueca me quedé, pero debo reconocer que sin eso no me habría dado cuenta de lo grande que es mi vida, no por que yo lo sea, en realidad no me considero una persona importante, es sólo que estoy rodeada de bellezas tan peculiares que creo pocos han tenido tanta suerte como yo. Son pocos los que se codean con los grandes como lo he hecho yo.

No corro cuando hay problemas, no soy de las que abandona el barco como las ratas. Me quedo y me quedo tanto como sea necesario o me dejen estar. El problema viene cuando no sé verbalizarlo de otra forma que no sea esta, pero así es. El hecho de que esté lejos no quiere decir que no los piense, no los sienta, no los quiera, no llore con y por ustedes, los extraño. Siempre los extraño, pero nunca me han dejado. Están conmigo todos los días y aunque a veces me vuelva ciega, verde, un muro, me arrastre o simplemente esté en uno de esos días en los que me siento como bolsa de basura, esp no quiere decir que no los quiera y que no estén aquí conmigo. De alguna u otra forma los veo en todos lados, al final siempre imagino que les gusta o que los hace reír, los amigos se conocen, ¿o no? Y yo los quiero, los quiero con el alma, a veces no lo digo suficiente y demostrarlo ya ni se diga. No a todos los abrazo, ni beso, pero esas son distancias salvables cuando el cariño existe, la distancia nunca importa, o de menos a mi después de tanto viajar terminó por no importarme.

Esta semana sólo digo que me quedo, que no soy verde, no soy gris. Estoy viva con, para y por ustedes y los quiero por eso. Lo digo así por que están lejos, pero están entre mis brazos, en mis ojos, en mi mente y en mi piel, me hacen yo. Al final, siempre somos un conjunto de lo que nos llena.

Los amigos aún sin saberlo salvan vidas y los míos me van a hacer inmortal.

1.27.2011

Trascendencia es:


Hoy han pasado meses y todavía te extraño. Me habría gustado platicar contigo en silencio, como sólo tú y yo sabíamos hacerlo.. ¿Ves? Las palabras vienen presurosas a mi encuentro y se me escapan por los dedos, tal vez la tinta sería más inteligente si les diera otro giro, otra connotación o las cargara de un significado más sublime.

He pensado en ti, mucho… Te extraño, pero eso creo ya te lo dije, lo dije de sobra y lo digo a diario cuando te me cruzas por el pensamiento de una, dos o mil maneras. Insisto con que la gente se viene conmigo, nunca se va, y tú amigo mío no te has ido, no del todo... sospecho no te irás jamás. Eso no me molesta, al contrario, me gusta que estés aquí, que me acompañes con cada trazo y con cada idea loca que se me viene a la cabeza y pienso que te habría gustado. ¡Estoy viva!

Me siento viva, con el corazón rojo y tan lleno de sentido que los sentimientos se me salen por la piel; la cabeza no para y el cuerpo corre detrás de ella tratando de seguirle el paso. Estoy haciendo todo lo mejor que puedo, al menos procuro intentarlo… Curioso, mientras te escribo estas líneas sale el sol, al menos un rato por este frío y gris Madrid, aunque aquí entre nos, he de confesar que Madrid ya no es ni tan frío ni tan gris como lo fuera antes. Estoy enamorada, o mejor dicho, en todos estos años nunca dejé de estarlo, las sensaciones pueden atenuarse pero nunca se van si son… Estoy feliz… al menos puedo aceptarlo y creo que puedo cargar con el presente sin el peso del pasado y procurando no agregar el del futuro.

¿Qué fue del graffiti fuera de tu casa? ¿Seguirá en aquella enorme pared pintándola de rojo y cuestionando el sentimiento? A veces paso caminando junto a tu calle, pero no me animo a espiar a través de la reja del portal. Sé cuánto te encantaban esas palabras, a mi me quitaron el aliento en más de una vez y ahora sé que recuerdo la esencia pero no podría nombrarlas con exactitud. Al final va a ser que los sentimientos no se definen de la mejor forma con palabras…

Pensé en saludarte en estas líneas, aunque no estás y no vas a volver a estarlo, pero quería que supieras que vas conmigo siempre, atado al alma, como apoyo moral y como el gran Al que siempre fuiste… Nunca pisaste la tierra con los pies, levitabas y quienes te rodeábamos intentábamos seguirte el paso, en mi caso apenas y pude levantar un pie, pero gracias. Te recuerdo con cariño, con la sorpresa de tu madre llegando a casa, con la cocina mexicana que casi te mata, con tu sostenerte a mi lado, con tus carreras en la silla de ruedas y con esa locura tan mía y tan tuya, aquella que sólo los locos y los mudos saben hablar; para mí nunca te has ido y nunca te irás.

Un beso enorme cariño,

Te quiero.

M

Insomnio latente (¿Acciones requeridas?)

Nacer

Presentir

Soñar

Buscar

Escribir

Andar

Llamar

Encontrar

Gritar

Saltar

Correr

Abrazar

Susurrar

Escuchar

Bailar

Compartir

Observar

Amar

Despedir

Llorar

Agonizar

Morir, pero...











¿y si no sabemos conjugar?

1.24.2011

Encuentros..


Los locos no saben estar solos
como locos se buscan
como locos se reconocen.
Los locos no saben escribir con otra tinta que no sea negra,
entre espacios en blanco y líneas,
se les va la vida contemplándo los minutos,
mirándo la pared
observando como las hormigas se les meten a los ojos,
y la gente los llama locos.
¡Locos!
A gritos se repite el eco en boca de todos.
¡Loco! llaman desde detrás del televisor,
¿Loco? preguntan detrás de la puerta,
loco, se dicen en silencio unos a otros cuando nadie los ve.
Los locos se abrazan unos a otros cuando se encuentran,
se besan como sólo ellos saben besarse,
como locos
se amarran por el ombligo con un cordel rojo,
no vaya a ser que estén soñando.

1.19.2011

Receta para locos


Por la boca se vive y por la boca se muere.

Antes de que nos ahoguen las palabras no hay que olvidar que 3/4 partes de nosotros somos agua y el resto es sentimiento. Contra los ahogos y asfixias repetir casi cual mantra "soy agua, tengo que fluir", una vez, dos veces, tres veces... miles de veces, millones de veces, tantas como sea necesario. Si eso no funciona estamos secos y hay que intentar sacar lo más rápido posible la arena y las piedras que nos llenan el cuerpo a como de lugar; es eso o morirse.

Hay quien se pasa la vida rabiando, echando espuma por la boca y creyendo que estar a la defensiva es lo más natural; enseñamos los dientes y gritamos a voces, así nadie se acerca, nadie roba, nadie lastima, nadie mata. De nuevo frente a una hoja en blanco, cargada de insomnio y con el alma a cuestas. El cansancio es extremo y las emociones se han agolpado de pronto contra la puerta mientras intento cerrarla, pero ellas se abren paso una a una sin importar con que tanta fuerza empuje hacia el umbral. Hay demasiado aire como para poder apoyar los pies. Son instantes como estos en los que quiero plomo de sobra no sólo en los pies, sino hasta en las piernas. Estoy intentando no correr hacia delante ni hacia atrás. Me tengo que recordar constantemente que aunque el aire sea muy poco siempre hay suficiente para respirar aunque sea tenuemente. No hay que gastarlo de más, nunca sabes cuándo hará falta, pero tampoco hay que escatimar.

Nado entre palabras e imágenes.. ¿Cómo hace un monstruo para dejar de ser tan torpe? Tengo garras por manos y las escamas de mi piel cambian de color con cada gota de agua que cae sobre mi. La habitación está llenándose de agua. Tengo mojados los pies, puede que por eso no pueda dormir. El agua sube… sube.. ¡Sube! ¡No para de subir y no sé nadar! Empujo con todo mi ser la puerta pero el agua sigue entrando. Las dudas siguen colándose como sombras y van acabando con la luz.

Esos pies de plomo que tanto quise no necesariamente son los mejores en estos momentos. Toco el piso pero no vuelo, no nado, no me muevo. Me estoy hundiendo y no puedo flotar. Esta boca de pez se llena de aire, sospecho que se me acaban las palabras. De pronto me doy cuenta de que el problema no viene de fuera sino de dentro. Tengo tanta arena por dentro que ya no puedo respirar, sólo puedo toser secretos que caen como piedras sobre mis pies, golpean mi pecho y lo hunden, me quitan la vida y el aire. Nunca tuve tanto miedo como en estos momentos.

Esperando lo inevitable cierro los ojos, sólo para ver que en realidad soy un pez, soy libre y puedo nadar. El agua y su corriente son el problema, nunca lo han sido. Las escamas son mi piel tornasol y las garras, puede que no sean tan ágiles como un par de aletas pero me sirven para quitar las piedras que hay sobre mi y en mi camino. No, una belleza definitivamente nunca he sido, soy "rara". Finalmente me acepto, ya puedo respirar.

Me tomo un momento para ver lo que queda de mi, de esos pies de plomo apenas un vestigio al fondo de la pecera. La habitación siempre estuvo fuera y yo dentro de este extraño lugar lleno de agua. Nunca fui humano, sólo me lo creí por un momento. Uno siempre cree ser como el de al lado, lo que uno ve o cree ver, así nos educan, pero en este carnaval de monstruos, signos y señales nadie es normal, salvo los locos, esos sí que se tienen bien comprado el papel de 9 a 5, de hora de entrada y salida, para ellos la vida siempre está en función de algo o alguien más menos de ellos mismos.

¡Que bien se siente poder ser libre! ¡Que bueno estar vivo entre aguas de colores! Si esto es incoloro e insaboro entonces confirma que todo depende del cristal con que se mire o de lo que uno elija colgar en la pared. La vida es simple, es agua que se va entre los dedos si no se bebe, se nada en ella o se extraña cuando ya no la hay.

La boca de un pez no tiene dientes, no edita palabras, no habla, sólo come y calla para seguir nadando, no hacia mejores pastos, no hacia otro mar. Mi voz es muda, por eso tengo manos, torpes pero manos al fin. No soy el pez modelo ni un fabuloso gran ejemplar, pero puedo nadar tan rápido o lento como quiera, y si he de morder un anzuelo será el que yo quiera. Hoy no me muero, no importa que tanta luz haya o no en la habitación. Hoy no me muero, aun entre sombras un pez se sabe mover siempre y cuando sienta el agua fluir.

Aun los monstruos somos agua y tenemos que dejarnos fluir, con cuánta más razón los humanos.

"Soy agua, tengo que fluir... soy agua, tengo que fluir... soy agua, tengo que fluir".

1.15.2011

Entre mudos y mundos


He empezado a escribir ya un par de veces, esta es la tercera.. ¿será la vencida?.. Las palabras siguen sin venir a mi mente. Curioso, nunca he tenido problema para escribir aunque al final no envie las letras, o bueno casi nunca pero ahora.. Llevo días, y cuando digo días lo digo de manera literal, en los que he pensado en escribirte pero todo es silencio. No hay palabras, no hay luz, sólo hay silencio escrito mas no visual. Veo líneas, texturas y colores, estoy pintando de nuevo, hago collage y pienso en sensaciones. Estoy viva. Si lo describiera sería una voz cantando desde el fondo de la habitación, una voz fuerte que al final no dice nada, sólo siente y se deja escuchar, aunque sabe de sobra que es muda y no se oye, se vibra, se siente. Es raro, canta y no le importa que no la escuchen sólo quiere gritar y eso le encanta. Yo la escucho y sonrio al hacerlo, y de nuevo me sorprendo sonriendo mientras escribo esto. ¡Las palabras comienzan a fluir nuevamente!.. y luego hay silencio.. estoy contenta.

He pensado mucho las cosas, muchísimo. Me parece increíble la vida, las vueltas y giros ineperados que da. Me encanta, y aunque a veces la odie y me pese cargarla, al final todo vale la pena, al final de todo se aprende y justo cuando te das por vencido viene la esperanza y te das cuenta no estas solo, no estas perdido y estás dónde tienes que estar, no antes, no después. Todo llega a su tiempo. Sé de sobra que corro el riesgo de parecer ingenua y puede que peque de ilusa, pero prefiero serlo a no tener ese extra de vida. Zaratustra decía que los mejores hombres eran los que no se reservaban ni una gota de su espíritu y yo voy por las estrellas, esta vida no me basta, mas bien esta realidad no me es suficiente. Hay mucho que contar todavía, mucho por hacer y mucho por vivir... Increíble ya voy seguro por la media cuartilla y ahora parece no puedo detenerme, he de admitir que ahora hay un poco más de sentimiento que cuando comencé a esribir todo esto.

No te escribo por palabra, no te escribo por voz. Te escribo por que me siento viva al hacerlo, por que me parece inevitable no hacerlo y porque no sé no hacerlo... Es raro, a ratos las emociones se duermen y de pronto sin querer yo notarlo me doy cuenta que voy caminando con el recuerdo en la mente. Madrid ya no es igual, es más llevadero. Reescribiste muchas historias y rincones tristes que había vagando por ahi. No me has salvado, no eres mi heroe, la unica que puede salvarme soy yo pero tú.. tú.. tú eres algo diferente, siempre lo has sido. Eres humano, creo te quiero más por eso que por cualquier otra cosa. Las emociones se asientan y yo me doy cuenta de muchas cosas, de los silencios, de las miradas y de los momentos en que yo misma me sorprendí aun más humana de lo que esperaba. Hay emociones que no se atenuan con el tiempo y sentimientos que las palabras no logran definir. ¿Cómo te decía tantas cosas cuando el lenguaje no me basta? Y yo te miraba, te miraba de la única forma en la que te se ver, con tanto sentimiento, eso era lo que espiaba.

No te escribo por palabra, no te escribo por voz. Te escribo por que me siento viva al hacerlo, por que me parece inevitable no hacerlo y porque no sé no hacerlo. Es una costumbre que he tenido por años, muchos más de los que tú te puedas imaginar o siquiera puedas sospechar. Te escribo porque es la forma en la que soy más honesta, porque... No seré redundante, ya lo sabes y decirlo sería casi vulgarizar la historia.

Voy... te veo allá.
Besos mudo
M

1.02.2011

Al lado del camino

Recuerdo el amanecer, el no querer que el sol saliera. Ese azul tenue del cielo que siempre viene acompañado de lo más frío del día. Echada en mi cama miraba la ventana y pensaba en cómo en alguna ocasión se detuvo el sol frente a la batalla contra Gabaón y pude imaginar que seguro hemos sido muchos los que en más de una ocasión hemos pedido que se detenga el sol, el tiempo e incluso el espacio. Reconozco que el sentimiento fue egoista, habrá más de uno que seguro luchan por la vida o piden por la vida de alguien más cuando piensan en eso. En mi caso reconocí que el reloj nunca pudo haber sido más atinado, ¿será que en verdad mi vida está llena de presagios?

Esta última semana fue extraña, en mi cabeza constantemente venía a mi mente la imagen de mi persona a los 19, a los 20 y en los 30’s. “Esto es surreal” me decía una y otra vez, quién lo habría dicho, jamás me lo habría creido ni yo, ¿y ahora? Ahora viene lo más difícil creo. Se me ocurren mil y un maneras de acabar o empezar esto, anoche de hecho me soñaba leyendo sin entender palabras, con deseos no dichos, canciones en portugués y campos de trigo en el atardecer. He despertado de golpe sabiendo que estaba cerca, que había visto las imágenes que yo había mandado, por primera vez reconozco que no supe qué decir. No me bastan las palabras y a veces un beso tampoco es lo más apropiado. Los giros de esta historia son profundos y complejos; me siento atrapada dentro de las raíces de un árbol. No me molesta, pero tampoco me libera. He decidido coexistir contigo, de menos hasta que así tú lo quieras, pero mi vida no se detiene. Me da miedo que cuando tú voltees vaya a ser ya demasiado tarde, pero así es esto cariño. En una manera muy extraña te considero mi pareja, mi complemento y mi todo, aunque ambos sabemos no tenemos nada. En más de una ocasión nos traicionaron las manos, los ojos y la boca. No sé mirarte de otra forma, incluso cuando ya he perdido la cabeza.

Reconozco que sigo y seguiré caminando. Arrieros somos y en el camino andamos, nos reconocemos, nos saludamos, nos vemos, nos amamos, nos… ¿en qué camino vamos?

12.29.2010

...


… Y así se me fue el tiempo… Tan rápido como unos puntos suspensivos. Me acostumbré rápidamente a su presencia, a la cadencia de su voz y a la extrañeza de sus andares. Finalmente se me cayó el mito, pero me quedó el humano, un gran humano, un maravilloso ser humano… No hay mucho más que pueda decir, las similitudes hasta a mi me daban miedo y me desconcertaban, no somos iguales, pero estamos hechos de la misma materia, supongo que al final a todos los humanos nos pasa lo mismo, pero el tono en el que vibramos es distinto. Nosotros somos un par de notas que se encuentran una al lado de la otra, tan similares a ratos que no funcionan y en algunos otros tan armoniosas que parece increíble que no estén siempre combinadas.

Y yo lo quiero, aunque mis imágenes se frustren y no salgan; aunque se me crucen por la mente las palabras y no logre ordenarlas; aunque a ratos sea más cuerda que insana; aunque todo sea demasiado común, demasiado normal, demasiado ordinario, me gusta la locura. Si su nombre iba acompañado del sonido de una campana, ahora viene con un fado, con el flamenco y con una buena puesta de sol. Viene cantado en un idioma extraño que sólo entre sueños logro hablar pero no comprendo, escucho su voz en tantos y distintos matices que me acompaña todo el tiempo, y sé que así ha sido siempre.

Surreal la manera en que vinimos a encontrarnos, si lo hubiera planeado o me lo hubieran dicho hace años habría dicho que sí, que siempre estuvo escrito y que sería así, pero no creo en el destino. Extrañado por mis silencios solía tener el buen tino de preguntar el por qué de su existencia, y yo muda no atinaba a decirle otra cosa que “nada, sólo estoy viendo” mientras que en mi cabeza pasaban mil sensaciones y pensamientos a la vez, algunos eran buenos y algunos otros no lo eran tanto. Supongo que para él toda yo soy música y risa, “al menos te hago reír” me decía. Nos dijimos tantas cosas, o de menos yo las dije. A mi nunca me ha molestado el que él sea un mudo, no necesito que me responda para saber que está.

Hemos hablado de todo, y si por mi hubiera sido le hubiera besado hasta las manos. Este cariño va más allá, es entrañable, es mágico y ahora es también humano, demasiado humano tal vez. Lo quiero y, al final, sé no me quedo, él no quiere eso y no pretende eso, incluso cuando me pregunta “¿qué estás espiando ahora?” cuando me sorprende viéndolo de nuevo de la única forma en la que sé verlo y pretendo verlo. Siempre juntos, pero jamás revueltos. Mi “antes y después” ahora es en Madrid, y yo estoy tranquila, sabía esto no sería eterno y no duraría, pero eso no implica que no me vibre toda el alma con sólo sentirlo a mi lado, a veces sólo basta con escuchar una voz.

Idioma extraño el nuestro, apenas y nos entendemos en palabras pero, ¿y si fuéramos mudos? ¿Nos entenderíamos igual? Supongo que nos uniríamos en un mismo abrazo, en una misma voz o, quizá, con mucha suerte, en una misma piel. Hablar entre mudos es difícil, por eso mejor no hablamos, nos vemos, nos reímos y nos tocamos, entre fado y fado, grito y voz, de gitano a gitano, entre flamenco y color.

Hasta que se acabe el universo, hasta que nos falte el aire e incluso cuándo nos duela el alma, vibremos pues…

12.25.2010

La espera

(¡...!)

El universo de las palabras a veces se queda corto. Es difícil comenzar a hablar de algo que es tan mío, que incluso yo misma a veces no entiendo y me da miedo. Hay momentos, personas y lugares que nos cambian la vida, comenzamos a verla y referirnos a ella como un "antes de..." o "después de...".

Su nombre llegó a mi vida junto con el sonido de una campana. Fue apenas escucharlo para presentirlo y saber que sería parte de mi. Pasados los días, los meses e incluso los años, se convirtió incluso en mi vida misma. Mi antes y después. Apenas con un océano de por medio y miles de kilómetros en tierra se puede atenuar la sensación. Nunca soporté la idea de estar físicamente tan lejos y tan cerca, es mucho más fácil vivir con las metáforas a veces.

Hace dos años llegué a Madrid, ¿lo que me pesaba?... No haber podido despedirme, no haber podido abrazarlo y no haber podido decir tantas cosas, que gracias a la tecnología él ahora ya sabe. Como se lo he dicho un millón de veces, a él lo siento, y podría jurar que lo conozco desde él fondo, su naturaleza y su esencia. Después de diez años nos ha pasado de todo, decisiones las ha habido buenas, malas, fáciles y difíciles, pero no fue sino hasta hace algunos meses que la idea de verlo de nuevo se desvaneció de mi mente. No que no siguiera presente, pero desistí de cualquier intento de imaginar aquel primer reencuentro, fuera en México, en Madrid, o del otro lado del universo.

Este año ha sido particularmente difícil. Me he descubierto más humana y vulnerable de lo que me habría gustado admitir, he dejado un par de esqueletos que se decían "amigos" varados en el camino y he sacado algunos otros del closet. Si uno es esclavo de lo que calla entonces creo, finalmente, soy libre. Estoy en paz. No me molesta ser vulnerable, no me da miedo llorar, y aunque me cueste decir las cosas intento hacerlo, no tengo reparo alguno en abrazar o besar a alguien cuando me sale del alma. No necesito ir pregonando mis emociones ni hacer de mi vida un espectáculo que agrade a quienes están al lado, mis decisiones son mías, y si no les parece siempre habrá algún otro mono que esté dispuesto a bailar al son de los caprichos ajenos en este circo. El ser humano es demasiado complejo por si mismo como para encima de todo enfundarse 20 mil máscaras con las que pretenda ser alguien más o que todo está bien.

Cuando supe que él venía fui muy feliz, brinque, grité, lloré... hice de todo. Comencé a escribir y de nuevo me sentí tan llena de magia como aquella primera vez en que lo vi de verdad. Me di cuenta que hubo miles de cosas que aún no le había perdonado, pese a que no las había hecho intencionalmente, y ahora con la mano en la cintura le doy manga ancha a cualquiera de hacerlas. Tal vez haya sido que yo lo haya conocido cuando apenas y tenía 19 y el alguno que otro más, pero gracias a eso sé lo que no quiero y a quién no quiero junto a mi. Supe también que las cosas han cambiado, algunos días la espera no era lo principal, apenas un vago recuerdo e incluso la irrealidad más grande de este mundo surreal. Es difícil mantenerse enfocado, siempre será más fácil darse por vencido, sobre todo cuando la historia es tan improbable.

Ahora tengo casi 30 y mi vida sigue siendo un "antes y después de...", pero ya no de él, o de menos no principalmente. Quien me conoce lo sabe, estoy casi segura que él es el hombre de mi vida y sé de sobra que no es quien me puede hacer feliz. Nadie puede hacerlo por mi, eso sólo yo sé cómo. Estoy también casi segura que no será con quien decida estar, un par de cafés ayer me dieron esa certeza. No debo preocuparme, no tengo por qué. La vida da muchas vueltas y la historia cambia constantemente, es esa música caprichosa que nos rodea y nos lleva por el mundo. No hay destino, ni bien, ni mal, lo que ves es lo que hay, de menos en mi.

Este año me gané de vuelta, resucité de entre los muertos, a un precio muy alto, pero ¡estoy viva! Lo que no mata te hace más fuerte y, después, después de todo esto en el mundo sigue y seguirá habiendo magia y esperas. Uno pasa la vida buscando llegar a ese punto a ese parteaguas que nos define como un "antes de.." o "después de.." pero es absurdo; nosotros somos ese punto. No tiene caso pretender correr para llegar a él cuando dura apenas un instante y, qué es la vida sino un conjunto de instantes. Si corres vives muy aprisa, sin disfrute, y si no te mueves la vida te pasa de largo. Seamos un punto pues, ese punto constante que tira hacia adelante o hacia atrás, ese punto que se mueve y nos mueve, desde dentro, al compás de una música elegida o ya dada. Al final no podemos retener nada, salvo a nosotros mismos.

En definitiva, hay emociones que nos se pueden definir con palabras y eso planeo demostrarlo en un par de horas que lo vea por Madrid. Gracias a él encontré gran parte de mi mundo interior y de las emociones más humanas en mi cabeza, sin él probablemente habría despertado muy tarde o, quizá, no del todo. Él lo sabe, es mi mudo, mi pared, parte de mi mundo y ... al final es él, ese ser que me llena de magia aun sin saberlo y a quien nunca he dejado olvidado en un cajón, incluso cuando su presencia me dolía más que su ausencia, por que sí, en más de una ocasión lo quise hacer. Quien sepa lo que es querer así, con toda el alma y sin pedir nada a cambio, ni permanencia, ni palabra, ni mirada sabe de lo que hablo. Esto va más allá de las palabras, no es sólo amor y, en definitiva no es enamoramiento como vulgarmente podría pensarse, es una dosis extraña de muchas emociones, algo más complicado y más extraño que sólo una espera como esta puede intentar capturar. Somos él y yo en un mismo espacio. No intentaré definirlo, así como yo soy, él es...

¿y a mi? A mi me basta y sobra con eso, con saber que existe y que está bien. Me basta con saber que de menos por un momento, lo que dura un abrazo, él va a estar junto a mi.